Y era ella...
Ella la dulce paradoja de la muerte en vida,
ella de la que todos escapan.
Ella tan determinante, tan odiada, tan triste.
Ella, la llaman soledad.
Y en la otra esquina él...
Él, el otro lado del túnel,
el más buscado.
Tan dulce, tan preciado, tan feliz.
Él, lo llaman amor.
Ella y él.
(Como dicen los niños:
un solo corazón)

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