Siempre al borde de la razón

Mezcla de ecologista e intento de artista, hiperactiva y poco creativa. La ingeniería me arruinó la cabeza. Creo en la utopías como un medio.

lunes, 18 de junio de 2012

Mendoza, si es que se llama todavía así


Normalmente subo textos relacionados con "poesía" si se puede llamarlos así, esta vez subo un cuento corto que escribí bajo la consigna de que estuviera relacionado con la Terminal de colectivos de Mendoza. Como siempre acompaño con la siguiente música:




Bajó del colectivo que la traía en “apenas” 12 horas de Buenos Aires a Mendoza. En su cuerpo todavía yacían las marcas de la incomodidad del bajo presupuesto. Pero ya no importaba, estaba en la Terminal de ómnibus de Mendoza. En la Mendoza de sus recuerdos, por fin (el auxiliar a bordo se despidió amablemente).
Mientras caminaba los pasillos esquivando personas, o más bien despedidas, reflexionó sobre la nostalgia de no ser la misma que 10 años antes había caminado esas calles (esquivó un maletero impaciente). Aquella que tomaba cerveza con buena compañía durante las noches de poesía. La que aprovechaba el viaje en micro de media hora como excusa inexpugnable para leer a Galeano o para pensar en porvenires (ahora un niño se interponía en el camino).
¿Serían los mismos veinte minutos de caminata al centro acompañados de rigurosos análisis de vida? (el mate de la vidriera está a buen precio). Seguramente los adoquines no tendrán la misma forma, como tampoco las caras atrapadas en la memoria. Tampoco las montañas, fieles testigos de sus casi treinta años de caminar (una mujer llora abrazando a un hombre, que tristes son las despedidas).
El cielo tendrá otro azul, diferente del de los recuerdos pasados de añoranzas contrapuestas. Y ahí, ahí mismo cruzando el Soppelsa que siempre fue una cruel tentación, se dio cuenta que nunca será esa misma mujer. Pero tampoco la ciudad será la misma (un vendedor le ofrece un pasaje para Santiago). Y pensó para sí misma que la evolución era una perra despiadada que no perdonaba a nadie ni nada. Todo cambia.




Salió de la terminal buscando en su mochila el peso cuarenta para el colectivo a casa, si es que todavía costaba eso.



miércoles, 13 de junio de 2012

El amor ha muerto




El amor ha muerto. 
Ayer luego de una larga agonía..
Se entregó. Caminó a la luz, se fue.
Lo enterraron en una jornada 
de lágrimas, gritos y culpas.
Pero solo dos personas asistieron al funeral.
Ellos, antes protagonistas,
ahora meros espectadores del fin.
Quizás lo extrañen.
Quizás no.
Pero en el medio de la melancolía,
nace algo.
Más allá de la incertidumbre
apareció un nuevo camino.
Quizás lo sigan.
Quizás no.
Nadie al final sabe de estas cosas.


martes, 12 de junio de 2012

El mejor desencuentro



Yo era yo.
Vos eras quién sabe quien.
Nos vimos.
Nos rendimos.
OK yo te quería amar.
Vos amabas más a tu yo.
Y así como quien no quiere la cosa..
Yo seguí por el camino, 
que por suerte no era el tuyo.


jueves, 7 de junio de 2012

Ella y él

Como siempre recomiendo leer escuchando:



Y era ella...
Ella la dulce paradoja de la muerte en vida,
ella de la que todos escapan.
Ella tan determinante, tan odiada, tan triste.
Ella, la llaman soledad.
Y en la otra esquina él...
Él, el otro lado del túnel,
el más buscado.
Tan dulce, tan preciado, tan feliz.
Él, lo llaman amor.
Ella y él.
(Como dicen los niños:
un solo corazón)