Recomiendo acompañar escuchando:
Tu cara huele a rutina,
a la eterna espera
de los números pintados
de rojo.
De la luz encendiéndose
ante la atenta mirada
de todas las ovejas.
El cambio de turno.
Perros que entran,
zapatos que salen.
Y las caras inertes
de vidas insulsas.
Charlas frívolas
acompañadas de impaciencia.
¿Impaciencia por qué?
¿Por una vida inexistente?
Mejor esperemos la
inevitable muerte,
leyendo un libro...
